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30 de junio de 2011

Os echaré de menos


Este primer año ha sido genial nunca pensé que me pasarían tantas cosas y que me daría cuenta de otras. Siempre imagine que irme a estudiar a otro lugar iba a ser distinto que lo iba ha vivir de otra manera, pero me equivoque y me alegro porque si lo hubiera hecho de la manera en la que lo había pensado no hubiera sido especial. Conoceros ha sido muy importante para mí me acuerdo de la primera vez que salimos de fiesta, de las tardes que hemos estado pringadas con mogollón de trabajo, las novatadas…, pero gracias a todas estas cosas hemos ido reforzando nuestra amistad hasta darnos cuenta que éramos más que compañeras, es decir, “amigas” y eso es muy importante porque no todas las personas que dicen ser tu amiga, lo son de verdad, gracias a todas por hacer que este años sea especial, maravilloso, increíble no se son tantas las palabras que se podrían decir… y mis queridas compañeras de piso que decir de ellas que aunque pensaba que al principio a lo mejor íbamos a tener problemas, me di cuenta que no, siempre me río cuando pienso en vosotras cantando por la casa, en Estefania metiéndose en mi habitación e intentando suicidar mi Bob Sponja, cuando hablábamos de Olivia (acojonadas) cuando me metió un chispazo el enchufe y Lucia salió corriendo sin saber como andaba (menuda defensa), aunque no lo creáis estas últimas semanas el piso ha estado vacío, solo sin vosotras, sin vuestros gritos y hoy cuando Lucía y yo cerrábamos la puerta del piso me ha dado mucha pena saber que hasta dentro de 2 meses no os volveré a ver pero bueno se que cuando volvamos lo cogeremos con fuerza como el primer día que nos conocimos.

Un besito y pasar un buen veranito.



14 de abril de 2011

  ANÉCDOTA: Aquellos años....

Os voy a contar una anécdota que mi abuelo me ha contado de cuando el era pequeño:

- Iban 5 amigos cuando tenían 12 años al campo a coger grillos y los pilló un Guardia Jurado de los que había antes y los puso al lado de un pozo con brocal y cubo. Mandó a uno de los 3 amigos  a por 3 higos que había en una higuera y el guardia mientras se fue a por un mamón de olivo y lo peló. Luego el guardia les hizo comer higo a los compañeros de mi abuelo, hay que decir que los higos estaban verdes, luego le dijo al hermano de mi abuelo que comiera higo y este al negarse el guardia le pegó en las piernas con el mamón de olivo. El guardia esta sentado en el brocal del pozo y cuando mi abuelo vio como le pegó el guardia a su hermano empujo al guardia y lo calló al pozo. Ellos salieron a correr al pueblo y fueron ha hablar con el zapatero del pueblo y le contaron lo que habían hecho y le zapatero les llevó al cuartel de la Guardia Civil y le explicó a la guardia lo que habían hecho. Entonces los guardias y ellos fueron al pozo y vieron al Guardia Jurado agarrado a la raíz de una higuera, lo sacaron y se lo llevaron al cuartel. Allí le hicieron declarar todo lo que había hecho, lo arrestaron y lo expulsaron del pueblo.

Anécdota de Juan José Martínez Sánchez.



23 de marzo de 2011

ATRAPADOS

Valdo se sentía atrapado. Él se veía como un niño normal, con un montón de ganas de aprender cosas, jugar y divertirse. Pero nada le salía como quería: a su alrededor todos parecían no entender lo que decía, por muy alto que gritase o por muchos gestos o aspavientos que intentase. Y para colmo, ni siquiera su propio cuerpo le obedecía: a veces trataba de hablar y sólo producía ruidos, o quería coger algo y sus manos lo tiraban al suelo, o incluso al abrazar a su madre terminaba dándole un empujón. A veces, incluso, ni siquiera podía pensar con claridad.
Aquello le hacía sentir mucha rabia e impotencia, y muchos en su entorno, pensando que era un chico peligroso y agresivo, le dejaban de lado o le miraban con indiferencia. Y cuando esto pasaba, y Valdo se sentía triste, pensaba para sí mismo: "habría que verles a ellos en mi lugar...".
Pero un día, Valdo conoció a Alicia, una persona especial y maravillosa. Parecía ser la única que entendía su sufrimiento, y con muchísima paciencia dedicó horas y horas a ensañar a Valdo a manejar sus descontroladas manos, a fabricar sus propias palabras, e incluso a domar sus salvajes pensamientos. Y cuando, tras mucho tiempo y cariño, Valdo estuvo preparado, Alicia le hizo ver el gran misterio.
Sólo necesitó un par de fotografías, de sobra conocidas por el propio Valdo; pero entonces, mucho mejor preparado para entender, se dio cuenta: Valdo y Alicia eran un niño y una joven como todos los demás, atrapados por las deficiencias de sus cuerpos imperfectos.
Y ahora, gracias a ella, las puertas de la cárcel se estaban abriendo.

Autor.. Pedro Pablo Sacristan

22 de marzo de 2011

A Maestre Gonzalo de Berceo

Amo tu delicioso alejandrino
como el de Hugo, espíritu de España;
éste vale una copa de champaña
como aquél vale «un vaso de buen vino».

Mas a uno y otro pájaro divino
la primitiva cárcel es extraña;
el barrote maltrata, el grillo daña,
que vuelo y libertad son su destino.

Así procuro que en la luz resalte
tu antiguo verso, cuyas alas doro
y hago brillar con mi moderno esmalte;

tiene la libertad con el decoro
y vuelve, como al puño el gerifalte,
trayendo del azul rimas de oro.